Aprender música como se aprende a hablar
El Método Suzuki, también llamado “Método de la Lengua Materna”, parte de una idea sencilla: así como todos los niños aprenden a hablar escuchando e imitando, también pueden aprender a tocar un instrumento. No se trata de talento innato, sino de crear un entorno adecuado donde el niño pueda escuchar, imitar y repetir de manera natural.
El papel de la familia y el entorno
En el Método Suzuki, la familia es protagonista. Padres y madres acompañan al niño en casa mientras el profesor guía el aprendizaje en clase, formando un triángulo inseparable: alumno – profesor – familia. Además, el entorno debe ser positivo, motivador y lleno de estímulo, para que cada pequeño avance con confianza y alegría.
El propósito de la Educación del Talento es instruir a los niños, no para ser músicos profesionales, sino para ser buenas personas y demostrar una gran capacidad en cualquier campo que emprendan.
SHINICHI SUZUKI
Escucha, imitación y repetición
El aprendizaje se basa en tres pilares: escuchar los audios de las piezas diariamente, imitar los ejemplos del profesor y repetir lo trabajado en clase de manera constante y guiada. Este proceso ayuda a que los niños internalicen las piezas progresivamente, desarrollando técnica, ritmo, oído y expresión musical.
Repertorio y aprendizaje colectivo
El Método Suzuki utiliza un repertorio cuidadosamente seleccionado, con piezas que introducen habilidades nuevas mientras refuerzan lo aprendido. Además, combina clases individuales y colectivas, para que los alumnos aprendan a su ritmo, desarrollen su personalidad y disfruten también de la experiencia social y colaborativa de tocar con otros.